Distribuido por: Konami
Desarrollado por: KCET (Konami Computer Entertainment Tokyo)
Género: Survival horror, Acción Aventura en 3ª persona
Fecha de Lanzamiento: 17 de Septiembre de 2004Experimentando innovaciones
(Nota: los trozos escritos en azul pueden ser considerados como spoilers, especialmente los que hablan explicando los finales)
The Room es un juego excelente que ha sido muy criticado la mayoría de veces solamente por el hecho de que hay gente que intenta encontrar en él otro Silent Hill más, clavado a los 3 anteriores. Muchos fans de la saga no lo consideran un Silent Hill porque no les sentó bien la pérdida de sus señas de identidad (oscuridad/niebla, radio y linterna), pero hay que entenderlo como una evolución que le hacía mucha falta. En todo lo demás, mantiene el estilo Silent Hill, con las dimensiones alternativas (esta vez a través del hueco), con esos escenarios oxidados y sucios, con monstruos terribles (aunque en este caso, tengo que admitir que no todos tienen un buen diseño) y con una de las mejores tramas (a la altura de la del 2).
Incluso considerando a The Room solamente como un survival horror, sin vincularlo a ninguna saga, es indudable que tiene calidad, que está muy trabajado en algunos detalles y que está por encima de la media de los juegos de este género. Ni que decir tiene que si se hubiera llamado sólo The Room habría recibido mejores críticas, aunque quizás se le hubiera criticado por tener elementos comunes con los Silent Hill. Es muy difícil contentar a todo el mundo.
Creo que uno de los principales problemas que tiene es que le faltó tiempo de desarrollo, probablemente porque Konami lo quería sacar antes que Resident Evil 4. No pulieron bien la jugabilidad, orientándolo más a la acción (como se puede ver en el aumento del número de armas, el circulo para golpear con mayor intensidad, la barra de vida o la no posibilidad de parar el juego cuando accedes al inventario) y alargando la duración forzadamente, algo muy notable en la segunda mitad del juego revisitando con Eileen los escenarios de la primera mitad. Es cierto que de cara a los posibles finales sí que tiene sentido que vayas con Eileen pero esta parte se podría haber planteado mucho mejor.
También se le ha criticado que en esta ocasión los personajes tienen muy poco peso en la historia y que no tienen una personalidad tan marcada como en sus predecesores. En realidad, sólo hay 3 personajes principales, (Henry, Eileen y Walter), los cuales tienen una personalidad muy marcada. Otra cosa es que haya gente que no entienda que Henry es un tío tímido, introvertido y solitario, pero su carácter está muy bien plasmado en el juego. Eileen representa claramente a la chica joven que quiere vivir intensamente pero que nada le llena, (no le da tiempo a saborear las cosas que vive porque quiere vivirlas todas y lo más deprisa posible). Y, finalmente, Walter, probablemente el personaje mejor caracterizado. Por un lado está su mentalidad enferma del asesino obsesionado por completar su obra de arte, pero por otro lado está su pasado, con la tormentosa infancia que le tocó vivir y que le llevó de ser una persona normal y corriente a convertirse en un asesino en serie. No se profundiza tanto en el resto de los personajes secundarios porque no tienen tanta importancia. La mayoría de ellos fueron o serán víctimas de Walter y la información que se da sobre ellos tan sólo sirve para justificar por qué Walter los eligió a ellos y no a otros. Está bien así porque si no, se satura de información al jugador.
Aparte del gran acierto en la psicología de los personajes, hay otro gran acierto en los simbolismos. Uno de ellos es el carácter vouyerista que tenemos los seres humanos. Seguramente muchos de nosotros, varias veces, nos hemos quedado mirando a Eileen por el agujero de la pared cada poco tiempo a ver qué hace, o por la mirilla de la puerta, a ver si hay alguien por ahí. Incluso mirando a los vecinos por la ventana, o la gente de la calle. Son cosas que solemos hacer cada día aunque no nos demos cuenta. Otro simbolismo está en la vida que lleva Henry. Es una persona que vive sola y a la que no le importa esa soledad, sino que más bien la busca. Quizás eso represente el carácter individualista y solitario del ser humano, (cada vez hay más gente en el mundo que vive sola por decisión propia). Otro simbolismo está en el hueco, que en mi opinión representa una válvula de escape para Henry. Aún sabiendo que su vida corre peligro cada vez que se mete dentro de él, lo sigue haciendo. ¿Por qué? No creo que sea por el hecho de que no quiera resignarse a seguir encerrado en su habitación. Creo que lo hace por sentirse vivo, por experimentar sensaciones que en su vida normal no tiene, aunque éstas no sean necesariamente buenas. También hay más cuestiones como la que comenté antes acerca de Walter, hasta qué punto el asesino nace o se hace y hasta qué punto el asesino es un criminal o una víctima. Es un debate muy interesante y es algo que me gusta de los Silent Hills, que además de la trama se plantean temas a debatir. El 3 se centraba mucho en las religiones y la fe ciega en ellas, (entre otros muchos temas), y el 2 en el pecado y la penitencia, en la culpa y el arrepentimiento, (entre otros muchos temas, también).
Otro punto fuerte es la historia. Para mí es una de las mejores, por no decir la mejor (lo que pasa es que la del 2 es también muy buena). Lo bueno, en este caso, es que además es bastante completa. Al final todas las piezas encajan y queda perfectamente explicado lo que ocurre. La prueba de ello son los finales, que por otro lado son bastante coherentes con lo que has realizado durante la partida:
- Si Henry no limpia de espíritus la habitación 302, el espíritu de Walter acaba poseyendo a Henry (igual que hizo con Joseph). Si la limpiaste, Walter muere porque no puede poseer a nadie, y la maldición que había en la habitación 302 desaparece.
- Si Eileen muere mientras luchas contra Walter, Eileen se convierte en la víctima 20 de Walter. Si sobrevive en esa batalla, sobrevive también en la vida real.
Ahora veamos los finales:
- 21 Sacramentos: Éste ocurre cuando Henry no limpia de espíritus la habitación 302 y Eileen muere. Eileen se convierte en la víctima 20 de Walter y Joseph, (no Henry), en la víctima 21. De hecho, contra quien luchamos al final, después de clavarle las 8 lanzas al cadáver de Walter, es contra Joseph poseído por Walter. Además tiene sentido, porque Henry no muere al vencer a Walter. Él sobrevive y a quien mata es a Joseph, (no puede matar físicamente a Walter porque es un espíritu, sólo puede eliminarle con las velas). El cuerpo que la policía encuentra y que está totalmente desfigurado y descompuesto, no es el cadáver de Henry (como la policía supone, y como podríamos pensar ya que aparentemente no le vemos en este final), sino el de Walter, (recordemos que Walter lleva muerto desde hace años). Como Henry no limpió de espíritus la habitación 302, Walter consigue poseer a Henry. Aunque en ese final se ve a Walter adulto mirando a Walter niño, si os fijáis os daréis cuenta de que la postura que tiene Walter adulto en ese momento es igual a la postura habitual de Henry. Es decir, aunque veamos a Walter adulto en realidad es Henry poseído por Walter, por eso Henry tiene la apariencia de Walter adulto. En este final, Walter completa el ritual de los 21 sacramentos y consigue que Walter niño se reencuentre con su “madre” (la habitación 302).
- La muerte de Eileen: Éste ocurre cuando Henry limpia de espíritus la habitación 302 y Eileen muere. Eileen se convierte en la víctima 20 de Walter pero el espíritu de Walter muere ya que Henry limpió la habitación de espíritus y Walter no puede poseerle. Tampoco puede terminar el ritual por lo que Walter niño muere sin poder entrar en la habitación 302 y la maldición en esa habitación desaparece.
- Madre: Éste ocurre cuando Henry no limpia de espíritus la habitación 302 y Eileen sobrevive. Eileen sobrevive en la vida real, (de hecho, Henry va a visitarla al hospital). Si os fijáis a Henry parece dolerle la cabeza al final. Y eso es porque Walter está intentando poseerle. Aún así, como Walter no logró matar a Eileen, no pudo terminar el ritual por lo que Walter niño muere sin poder entrar en la habitación 302 y la maldición en esa habitación desaparece.
-Escape: Éste ocurre cuando Henry limpia de espíritus la habitación 302 y Eileen sobrevive. Eileen sobrevive en la vida real, (de hecho, Henry va a visitarla al hospital). El espíritu de Walter muere ya que Henry limpió la habitación de espíritus y Walter no puede poseerle. Tampoco puede terminar el ritual por lo que Walter niño muere sin poder entrar en la habitación 302 y la maldición en esa habitación desaparece.
Lo que mucha gente no entiende es que Henry en realidad no muere en el final de 21 sacramentos, (en realidad, no muere en ningún final). Únicamente llega a ser poseído por Walter. Eileen sí que puede morir porque puede morir en la dimensión alternativa donde el espíritu de Walter tiene un cuerpo físico. Daros cuenta de que Walter, después de su suicidio, asesina a todas sus víctimas en la dimensión alternativa, y estas personas entonces mueren en el mundo real.
Aparte de la novedad de eliminar la oscuridad, la niebla, la radio y la linterna, The Room cuenta con bastante novedades, algunas de ellas acertadas otras no tanto. Aparte de lo ya comentado y el inventario, hay dos que llaman bastante la atención. La vista en primera persona y la inclusión de enemigos inmortales.
Para mí, la vista en primera persona en el apartamento de Henry es bastante acertada ya que da una sensación claustrofóbica por el hecho de estar encerrados y sin poder salir excepto por los agujeros. También es el único lugar donde recuperas vida, donde no te pueden atacar, por eso transmite la sensación de tranquilidad, al ser un sitio seguro. Es especialmente interesante en la segunda mitad cuando el apartamento se empieza a llenar de espíritus, dejando de ser un lugar seguro, (como si fuera un barco que se hunde y del que no puedes escapar). Llega agobiar de la cantidad de ataques que pueden hacer (mínimo 10). La vista en primera persona favorece mucho la ambientación dentro del apartamento de Henry.
En cuanto a los enemigos inmortales, a mí me recordó mucho a los shibitos de Siren. Por la historia, entiendo que no se les pueda matar porque ya están muertos (todos ellos fueron asesinados por Walter), pero es muy engorroso de cara a la jugabilidad. Se hace muy pesado encontrártelos cada poco tiempo y tener que esquivarlos, a no ser que tengas una espada de la obediencia.
La estructura de los escenarios cerrados también fue muy criticada en su momento por ser lo contrario de los espacios abiertos que se habían visto en los anteriores Silent Hill 3 (aunque el 3 ya empezó a suprimir las grandes caminatas por la ciudad). El hecho de que sólo se pueda grabar en el apartamento 302 también puede resultar muy monótono a la larga. Está claro que antepusieron la coherencia con la trama y los simbolismos a la jugabilidad (algo parecido ocurrió en el 2 con los largos pasillos y los numerosos saltos al vacío).
No he comentado mucho el aspecto técnico ya que para mí está a la altura de la saga, o sea , muy bien. Hay quien dice que los gráficos son peores que los del 3. No es del todo cierto ya que en el 3, la niebla y la oscuridad ocultan parte de la pantalla, la cual es totalmente visible en el 4. Además de que, a pesar de que ambos juegos tienen escenarios tridimensionales, la cámara en el 3 es fija y en el 4 es libre. Los sonidos ambientales y la música siguen siendo una maravilla, (Yamaoka es un genio). La dificultad es más parecida a la del 3 que a la de los dos primeros, por lo que no es demasiado aconsejable luchar, sino huir, sobre todo cuando empieza a aparecer Walter en algunas zonas. Eso sí, tiene el mejor jefe final visto en un Silent Hill, ya no sólo por su dificultad sino porque tienes que hacer algo previamente para poder luchar contra él directamente. Además, también tienes que luchar contra el tiempo, lo cual le añade mucha tensión al combate. De las mejores batallas finales que he visto nunca, de verdad.
Pese a que se intenta desmarcar mucho de sus tres antecesores, Silent Hill 4: The Room sigue siendo muy bueno, con una calidad en la línea de la saga y con innovaciones que se agradecen. Un ejemplo, para que veáis cómo se debería valorarlo sin compararlo con los anteriores, es que una amiga mía al único Silent Hill que ha jugado es el The Room y me dijo que nunca un juego le había asustado tanto como éste. Ésa es otra ventaja, lo puedes jugar sin necesidad de haber jugado a los 3 anteriores.
Nota: 9






















